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Hipismo Internacional – Argentina

Hi Happy demostró en la meta que es el mejor.

El hijo de Pure Prize la tenía difícil a falta de 200 metros para el final del Gran Premio Nacional (G1, 2500m). A pesar de los esfuerzos en la silla por parte de Altair Domingos, la distancia era grande contra Old Bunch, que enseñó el camino desde la largada. Pero en base a calidad, el reservado del haras La Providencia lo hizo posible. A la vuelta del impacto en el Gran Premio Jockey Club (G1) que lo dejó al tope del ranking de la generación nacida en 2012, el pupilo de Pedro Nickel sacó pescuezo frente a la luz del photochart y, en consecuencia, aseguró su monarquía en la camada. Sin exportación a la vista, el invicto en cinco performances proyecta una próxima salida en el Gran Premio Carlos Pellegrini (G1, 2400m), de noviembre en el césped de San Isidro.

Idalino aprovechó la oportunidad y pasó de largo.

Todo Un Amiguito dominó sobre la recta final del Gran Premio Palermo (G1, 1600m) y parecía todo encaminado rumbo al double event. Pero el campeón de la especialidad en 2014 sufrió el desgaste de prenderse desde el vamos cerca del comando e Idalino le propinó una atropellada con desborde de ½ cuerpo. Juan Carlos Noriega brilló sobre la silla del hijo de Pleasantly Perfect, que así facturó el mejor éxito en un palmarés absolutamente efectivo en 17 performances: ocho primeros, 7 segundos y 2 terceros. El preparado por Roberto Pellegatta ahora está interesado en el Gran Premio Joaquín V. González (G1, 1600m) del 19 de noviembre en La Plata.

Tirolesca eclipsó al campeón Lenovo… y a todos.

Lenovo iba por repetir ediciones en el Gran Premio Maipú (G1, 1000m) y, por su estatus de campeón entre los sprinters en 2014, contó con el favoritismo de la pizarra. Pero no pudo en ningún momento contener la fuerza de Tirolesca, que le quitó el comando desde la partida y convirtió la prueba en un absoluto monologo. Por 5 cuerpos, la descendiente de Roman Ruler acaparó el tercer halago en fila, el segundo gradual seguido y el primer en la máxima categoría. Fue la primera presea en la elite para el aprendiz Franco Calvente, quien despertó emoción en su familia,  incluso a Gustavo, su hermano, que fue placé a bordo de Lenovo.
Por Mr. Cabus
​Fotos por Gustavo “El Mago” Duprat

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